viernes, 21 de diciembre de 2018

SAN CIPRIANO, EXORCISMO PARA LIBERAR LA CASA DE ESPÍRITUS MALIGNOS


EXORCISMO PARA LIBRAR LA CASA DE
ESPIRITUS TENTADORES
 
Os conjuro, espíritu rebelde, habitante
y arruinador de esta casa que sin demora ni pretexto desaparezcáis de aquí, haciendo disolver
cualquier maleficio que hayáis echado
vos o alguno de vuestros ayudantes;
yo por mí le disuelvo contando con la ayuda de Dios
y de los espíritus de luz Adonay, Elohim y Jehová.
 
Quiero, además, atarte
con el precepto o forma de obediencia,
para que no puedas permanecer, ni volver,
ni enviar a otros, ni perturbar esta casa
bajo las penas de que seas quemado eternamente
con el fuego de pez y azufre derretidos.
 
Se bendecirá toda la casa con agua exorcizada y se harán cruces por todas las paredes con el cuchillo de mango blanco diciendo:
 
"Yo te exorcizo, criatura-casa,
para que seas libre de los espíritus tentadores
que te han hecho su morada".
 
Es bueno saber que cuando los espíritus malignos se muestran en las casas haciendo ruidos y dando golpes sin atacar a las personas, es porque no tienen dominio sobre ellas, bien porque en su mano llevan la marca de la cruz de San Bartolomé o bien porque el hechizo sólo les permite molestar sin tocar a las personas.
 
EXORCISMO DE SAN CIPRIANO
 
Que trata de los exorcismos
y el modo de conocer si una persona padece
de hechizos o enfermedad natural
 
Los exorcismos sirven para expulsar a los espíritus cuando se hallan posesionados de alguna persona, a la cual hacen padecer horriblemente con sus tentaciones y tormentos. A veces le sugieren pensamientos extraños y palabras repugnantes, y aun le obligan a lanzar blasfemias y gritos furiosos.
 
Es conveniente saber antes de proceder a la curación, si la enfermedad es ocasionada por hechizos o si es natural, pues a veces ocurre que una enfermedad desconocida para los médicos, se atribuye a causas sobrenaturales. Cuando esto sucede puede salirse de dudas, ejecutando lo siguiente:
 
Se procurará que una persona provista de un talismán exterminador coloque su mano derecha sobre la cabeza del enfermo, diciendo con fe y voluntad:

"Yo te ruego y ordeno, espíritu desconocido,
en nombre del Ser Supremo y del admirable Adonai,
me declares el motivo de hallarte
atormentando este cuerpo que cubro con mi mano.
También deseo me digas
qué es lo que pretendes al hacerlo así.
Yo te ofrezco, si me obedeces,
 rogar a Dios por ti para que seas purificado
y transportado a "donde moran los ángeles celestiales".
 
El objeto de esta oración, es saber si el espíritu anda errante por el mundo en demanda de caridad y oraciones, pues basta que le digan: "Yo te ofrezco si me obedeces, rogar a Dios en ese caso por ti para que el doliente quede sosegado y tranquilo; mas si esto no sucede, se arrodillarán todos los circunstantes y elevando el alma a Dios, recitarán de nuevo la indicada oración.
 
Se ha de advertir que lo mismo, pueden hallarse aposentados en nuestro cuerpo los espíritus buenos, no perfectos, que los malos o de daño, y por lo tanto, cuando el enfermo se halle tranquilo por la virtud de la oración precedente, se ha de suponer que quedará libre mediante los ruegos que todos los días se dirijan al Altísimo en demanda del perdón y purificación del espíritu, el cual en agradecimiento dejará de molestarle; mas si el espíritu fuera de mal o de daño se conocerá en que al oír la oración causará más tormentos y molestias al enfermo. En este caso se tratará de expulsarlo acudiendo a los exorcismos.
 
Si el enfermo no percibe modificación ninguna, es prueba de que su enfermedad es puramente natural.

PRECEPTO O CONJURACION A LOS DEMONIOS
PARA QUE NO MORTIFIQUEN AL ENFERMO
DURANTE EL TIEMPO QUE DUREN LOS EXORCISMOS
 
"Yo como criatura de Dios,
hecho a su semejanza
y redimido con su sangre,
os obligo por este precepto,
demonio o demonios,
para que cesen vuestros delirios
y dejéis de atormentar con vuestras furias infernales,
este cuerpo que os sirve de aposento.
Segunda vez os cito y notifico
que el nombre del Soberano Señor,
fuerte y poderoso, que dejéis
ya este lugar y salgáis fuera de él,
no volviendo jamás a ocuparle".
 
El señor sea con todos nosotros,
"presentes y ausentes,
para que tú, demonio,
no puedas jamás atormentar
las criaturas del Señor.
Huye, huye o de lo contrario
serás amarrado con las cadenas
del Arcángel Miguel,
y humillado con la oración de San Cipriano
dedicada a deshacer toda clase de hechicería".
 
En seguida se dirá la siguiente:
 
ORACION DE SAN CIPRIANO
 
"Como siervo de Dios y criatura suya,
desligo "del espíritu maligno
cuanto éste tiene ligado,
 en el nombre del Divino Creador
a quien amo desde que le conozco,
con todo ,mi corazón, alma y sentidos, y
 a quien prometo adorar eternamente,
y agradecer también los beneficios
que cual padre amoroso me concede
sin tasa ni medida,
yo te ordeno, espíritu del mal,
que te separes en el acto
de este cuerpo que estás atormentando
y le dejes libre de tu presencia,
para que pueda recibir dignamente
las aspiraciones del agua exorcizada que,
cual lluvia divina, echó sobre él diciendo:
 
En el nombre del padre, del Hijo,
del Espíritu Santo,
que vives y reinas eternamente;
por las virtudes que poseen los espíritus superiores,
Adonay, Elohim, y Jehová,
cuya presencia y fortaleza invoco en este acto.
Amén".
 
Todas estas invocaciones deben ser hechas con gran fe y amor de Dios y es seguro que Satanás no aguardará al final del exorcismo que va a continuación para dejar libre al enfermo o poseído.


 

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