Espíritus de la Naturaleza, maravillosas hadas,
suaves, frágiles, etéreas y protectoras,
que con vuestro poder cuidáis de todo lo que empieza,
manteniéndolo fiel y constantemente
hasta que fructifica y muestra todo su esplendor
¡Yo os convoco aquí y ahora!
¡Yo os convoco aquí y ahora!
Sois las maravillosas criaturas
que Dios nuestro Creador
ha puesto a nuestra disposición
para que con vuestra elaborada magia
deis crecimiento y abundancia a nuestras obras.











