Como ya se ha anticipado al hablar de la evolución histórica de la magia, un aspecto muy importante de esta disciplina es la relación que se establece de manera natural o provocada entre el hombre y las entidades sobrenaturales.
Este aspecto tiene una doble connotación: por una parte nos muestra la relación que se establece con la divinidad y, por la otra, la relación de otras entidades menores llamadas genéricamente espíritus.











