ORÚNLA ¿QUIÉN ES? ORACIÓN Y OFRENDAS

 
De acuerdo con la tradición yoruba, el poder más grande de Orúnla es el de la adivinación. Es también el amo del pasado, el presente y el futuro, así que es el concepto africano del tiempo.
 
Es el dueño de la Tabla de Ifá, el ABC de la santería, por medio de la cual pueden pronosticar el futuro los babalaos.

Orúnla se conoce también como Orunmila y está sincretizado como San Francisco de Asís.

En una leyenda, Changó fue el primer propietario de la Tabla de Ifá, pero como era muy joven e irresponsable, no quiso molestarse con ella y, por lo tanto, la regaló a Orúnla.

Otra versión, dice que Changó dio la tabla a Orúnla a cambio de que este orisha le diera, a su vez, sus grandes habilidades para la danza.
 
El mejor amigo de Orúnla, del dios Ifá, y del babalao, es el irreprimible Elegguá.

En otra de las leyendas, se informó a Olorún-Olofi que Orúnla estaba adivinando con la Tabla de Ifá. El creador rio y dijo que el único adivinador verdadero en el mundo era él mismo. Pero como persistieron los rumores decidió poner a prueba los poderes de Orúnla. Convocó a todos los dioses y les dijo que iba a simular que estaba muerto y que debían llamar a Orúnla y pedirle que fuera a rendirle los últimos homenajes. Elegguá, quien estaba escuchando tras la puerta, como siempre, corrió a la casa de Orúnla antes que llegara cualquiera de los otros dioses, e informó a Orúnla del proyecto de Olofi.

Cuando llegó a Orúnla el mensaje de que fuera a decir su último adiós al creador, el orisha se aproximó al catafalco imponente donde se hallaba tendido con gran pompa el falso cadáver y dijo:

"Olofi no está okkvó (muerto). Olofi es óddara aggadágodáo (muy fuerte). Solamente quiere saber si en realidad Orúnla puede ver la verdad".

Olorún-Olofi se impresionó mucho, por supuesto, con esta "prueba" de los poderes de Orúnla y le hizo muchos regalos y le obsequió dinero, que el dios compartió muy prudentemente con Elegguá, para asegurar la continuación de la ayuda de éste.
 
En algunos relatos, el primer vidente fue Elegguá, quien enseñó a Orúnla la ciencia de la adivinación y los procedimientos por medio de los cuales pudiera pronosticar el futuro con la Tabla de Ifá.

Orúnla no es empleado para curaciones o hechizos, como los otros orishas. Su poder es estrictamente el de la adivinación, y los santeros devotos del orisha son por lo común grandes adeptos a la adivinación del futuro.



ORACIÓN

Ante ti estoy, padre mío Orula,
solicitando tu ayuda,
para que llegues a mi vida
y ahuyentes de mi demonios y males.
 
Para que todas las sombras
que quieran aparecer en mi camino
sean destruidas por tu voluntad
y nunca jamás me persigan.

Te invoco, aquí y ahora, Orula,
para que seas el protector de mi persona,
empresa, familia y vida,
de forma que todas mis ganancias
se vean aumentadas y protegidas por ti.

Ven a mi siempre trayendo
los mejores mensajes de buena fortuna
y que todos los Orishas
sean portadores de oro en mi camino.
 
No mires mis bolsillos,
ni la profundidad de los mismos,
solo llénalos abundantemente,
con muchos beneficios para mí y los míos,
que siempre te alabamos
y seguimos tu infinita luz tan reservada.
 
Así sea. 
 

AMPELIS, TÓTEMS DE ANIMALES MEDICINA

 
El ampelis es un hermoso y delicado pájaro estival que pertenece a la familia del cardenal.
 
Es un pájaro de color chocolate claro, con tonos rosados o malvas, y con una brillante banda amarilla; también suele vérsele una mancha negra en la barbilla, así como una banda del mismo color que le cubre los ojos y que le da el aspecto de un pájaro enmascarado, mientras que en el extremo de las alas presenta una mancha roja que pareciera estar hecha de lacre.

Un estudio de los colores puede proporcionarte algunas ideas acerca de las energías relacionadas con este pájaro. Pero, por encima de todo, destaca su apariencia de portar una máscara, lo cual le relaciona con el atuendo ritual y el arte de las máscaras, antigua arte empleada en todo el mundo para las ceremonias, las celebraciones y los rituales mágicos.
 
Esto nos lleva a pensar que el ampelis sabe muy bien cómo hay que utilizar las máscaras, tanto en sus aspectos lúdicos como curativos, sobre todo cuando se combina con la sanación por los colores.
 
Las máscaras son herramientas de transformación, pero la mayoría de las personas temen los cambios en su vida, pues creen que dichos cambios pueden ser traumáticos. Pero el ampelis puede enseñarte a generar modificaciones y transformaciones de un modo tan suave y tan sencillo como tú desees; puede enseñarte el uso de máscaras, tocados y pinturas para construir una puerta en la mente, un umbral por el que puedas cruzar a otras dimensiones.
 
Al igual que su pariente, el cardenal, el ampelis exhibe también una cresta, reflejo de la sabiduría innata a la cual puedes acceder, así como de los tocados ceremoniales que se pueden emplear para el cambio de la consciencia.
 
El ampelis es ciertamente un pájaro delicado y amable, pues se sabe que entre ellos comparten con frecuencia sus alimentos.
 
Si un ampelis ha entrado en tu vida, fíjate en los asuntos y objetos delicados que existen o que echas de menos. ¿Te muestran los demás la deferencia que mereces? ¿Les muestras tú a ellos la deferencia y cortesía que merecen? ¿No estarás necesitando verte a ti mismo y a los demás desde una perspectiva distinta? ¿Es posible que no estés siendo suficientemente amable contigo mismo?

El ampelis te ayudará a desarrollar las virtudes de la gentileza y la delicadeza en tu vida. 
 

OBATALÁ, ¿QUIÉN ES? ORACIÓN Y OFRENDAS


De acuerdo con la leyenda, cuando dios, el creador (Olorún-Olofí) se cansó de reinar sobre la tierra, entregó su reino a Obatalá, conocido también como Oxalá u Orixalá. Obatalá es un término yoruba que significa rey de la pureza o de la blancura, y el blanco es el color atribuido al orisha. Obatalá, que representa a los cielos, casó con Oduddúa, quien es el símbolo de la tierra.
 
En África, ambos orishas se representan por dos cabezas unidas, pintadas de blanco. Algunos santeros dicen que Oduddúa es el aspecto femenino de Obatalá y no una entidad separada.
En realidad, Obatalá se concibe en muchas partes de la leyenda como una mujer y en la mezcla sincrética, el orisha se representa por Nuestra Señora de la Merced.
 
Algunas versiones de la leyenda dicen que Obatalá fue creado del barro por Olofi.
 
Los yorubas ven a Obatalá como el protector de las ciudades y los templos, y en algunas pinturas se le representa como un caballero con una lanza en las manos.

Los sacerdotes de Obatalá siempre visten de blanco y llevan frecuentemente trazos de pintura blanca en toda la cara y en el torso.

Se atribuyen a Oduddúa, también conocida como Yemmu, las mismas cualidades que a Afrodita, la diosa griega del amor.

Sus aventuras amorosas son innumerables y algunas de ellas extremadamente espinosas. En una de las leyendas tiene una aventura muy apasionada con un joven cazador, pero es sorprendida por Obatalá, quien le arranca los ojos en un acceso de celos.

Debido a esta circunstancia, se le conoce algunas veces como Yya Agbe, la madre ciega.

Los santeros creen que toda la estructura ósea del cuerpo pertenece a Obatalá (los huesos son blancos), y también la cabeza y los sesos, lo mismo que todo lo que es blanco sobre la tierra.
 
Los hijos legítimos de Obatalá son los albinos (talako), quienes pueden ver mejor por la noche, como el mochuelo, que también es propiedad de Obatalá.

En otra leyenda, Olofi creó sin cabeza el cuerpo del hombre (orí), la cual fue añadida más tarde por Obatalá.
 
Los santeros piensan que el ángel guardián de la cabeza es Eleda. Para tener feliz a Eleda es necesario que sea refrescado con agua de coco (perteneciente también a Obatalá) que de tiempo en tiempo se vierte sobre la cabeza.
 
Cuando se permite que Eleda se sienta muy hambriento o acalorado, bebe la sangre de la cabeza que está protegiendo. La persona puede tener una hemorragia cerebral o recibir un fuerte golpe en la cabeza, de modo que el ángel pueda disfrutar de la sangre.
 
Lo primero que hace un babalao durante una consulta es investigar el estado del Eleda de su consultante. Si el Eleda está muy acalorado, debe refrescársele inmediatamente con agua de coco.
 
En casos muy difíciles, se le alimenta con la sangre de palomas o gallinas blancas. Esto se hace vertiéndole la sangre de las aves directamente sobre la cabeza. Esta es una de las primeras ceremonias que tienen lugar antes del asiento, cuando un santero se inicia en el culto.

Obatalá es el dios de la pureza y por lo tanto se le invoca cuando una persona desea deshacerse de influencias malignas. En los güemilieres, cuando un orisha se muestra muy furioso o contrariado, los santeros invocan a Obatalá para apaciguarlo.
 
Si existe el peligro de guerra o de una epidemia, los santeros colocan banderas blancas alrededor de sus casas. Otra práctica común es poner algunos pedazos de manteca de cacao, coco y cascarón pulverizado de huevo (cascarilla) en una bolsita blanca, que después se pasa por todo el cuerpo, invocando el auxilio de Obatalá para traer paz y salud.

También se utiliza algodón en muchas invocaciones a Obatalá. Las semillas de algodón, machacadas y mezcladas con sebo de vela (sebo de Flandes), se usan para deshacer tumores. También se prepara un té con semillas de algodón para curar el asma y la bronquitis.
 
Los santeros ponen algodón sobre la boca siempre que quieren hablar con Obatalá. Se le pide que fortalezca la mente cuando esté agotada por trabajo mental fatigoso.
 
Los santeros recomiendan a los médicos, escritores, abogados y a todas los que piensan intensamente, estas oraciones con algodón. Afirman que los efectos son maravillosos para la mente.
 


ORACIÓN A OBATALÁ
 
¡Obatalá santo creador!
apoya a tus hijos y haznos prosperar,
danos razones para reír.

¡Obatalá el poderoso!
Tú que habitas con una persona
y la haces próspera.

¡Obatalá el Rey supremo!
¡Tú que multiplicas uno solo
en doscientas personas!
multiplícame en cuatrocientos.
multiplícame en mil cuatrocientas sesenta personas.

Santo grande,
Hombre y Mujer de mundo,
creador de todos los buenos y malos.

Rey y Reina albino,
Dueño de la pureza y de todos los justicieros.

Padre grande del mundo,
Protector mío y de todas las casas buenas sanas,
Padre Nuestro,
Albino Misericordioso,
viva, Padre mío.

Padre bueno concédeme lo que te pido,
soy tu hijo, y se que tendrás misericordia de mi,
dame tu ayuda y protección,
y soluciona mis problemas y necesidades:

(Hacer la petición)

Gracias.
 

EL MAL DE OJO EN LA SANTERÍA


La creencia en el mal de ojo, tan extendida por todo el mundo, es una de las más poderosas en la santería.
 
El santero piensa que una persona puede hacer mal de ojo sin saberlo. Tal individuo siente generalmente envidia o admiración por alguien que es muy hermoso, lleno de talento o afortunado.
 
Esta envidia o admiración fluye de los ojos en forma de flechas envenenadas de mal, que enferman y algunas veces matan a la persona así hechizada.
 


La persona víctima del mal de ojo perderá con rapidez la cualidad por la que era envidiada o admirada.
 
A los niños siempre se les protege de los peligros de este mal mediante una minúscula mano de azabache y un trozo de coral, que de ordinario se llevan en un brazalete de oro. También es muy común el empleo de un pequeño ojo de vidrio que se lleva prendido al pecho.

Los fenómenos asociados con el mal de ojo han sido sujetos a experimentos interesantes en varios institutos y universidades en Inglaterra y en Estados Unidos (NASA también está emprendiendo estudios sobre telepatía y percepción extrasensorial).
 
Se ha hallado que algunas personas generan inconscientemente más energía mental que otras. Esta "carga" mental adicional no puede controlarla el individuo que la genera, y puede ser positiva o negativa, igual que una corriente eléctrica.
 
Las vibraciones mentales así generadas pueden afectar a otras personas, algunas veces con efectos nocivos e incluso destructores.
 

YEMANYÁ, ¿QUIÉN ES? ORACIÓN Y OFRENDAS


Yemayá es la diosa del mar, de los yorubas, y posee todos los atributos míticos de la Luna. Es madre de catorce de los dioses más importantes, nacidos de su forzada unión con su hijo Orungán.

Su danza ritual simula el movimiento de las olas. Su color favorito es el azul. Sincretizada como Nuestra Señora de Regla, es una de las más populares y amadas de todos los orishas.
 
Los santeros la ven como una reina majestuosa, Yemayá Ataramagwa serabbi Olokún, grave, rica inmensamente con todas las riquezas de los siete mares, y con un orgullo y una arrogancia terribles.
 

 
Como Yemayá Achabbá, es muy dura y exigente, y escucha a sus súbditos únicamente volviéndoles la espalda.
 
Yemayá Oggutte es viril y violenta. En su aspecto más orgulloso y altivo es llamada Yemayá Attaramawa.
 
Olokún Yemayá es la deidad de las profundidades oceánicas. En este aspecto no toma posesión de sus omo-orishas porque, de acuerdo con los santeros, "la vastedad de los océanos no puede caber en una cabeza humana".
 
Un santero se atreverá muy raras ocasiones a efectuar su danza ritual, con la cara cubierta con un velo o una máscara pintada. Pero inmediatamente después debe decir una oración especial para que la diosa no lo mate.
 
Yemayá Olokún nada más puede ser vista en sueños. Tiene cara muy redonda con las marcas tribales de los yorubas (yeza) en las mejillas. Sus ojos son muy prominentes, con pestañas largas y rectas.
 
Durante la luna nueva, la piedra (otan) consagrada a ella se cubre con cascarilla (cascarón de huevo pulverizado).
 
Antes que el santero pronuncie el nombre de Yemayá Olokún, toca el piso con los dedos y besa el polvo así reunido.

En una de las leyendas, Changó no sabía que Yemayá era su madre, ya que había sido criado por Obatalá. Una noche fue a una fiesta y al hallar a Yemayá entre los invitados, lo subyugó su hermosura ultraterrena. Sin saber que era su madre, trató de hacerle el amor. Yemayá, que sabía quién era Changó, no le dijo que ella era su madre, sino simuló interés en sus insinuaciones y le pidió que fuera a casa con ella. Changó aceptó y allí lo llevó a la playa, donde tenía esperando su barca. Ambos la ocuparon y Yemayá navegó hasta que estuvieron en alta mar.

Allí, ella saltó de la barca y agitó el agua, creando una ola gigantesca que volcó la embarcación, lanzando a Changó a las aguas arremolinadas. Changó, que no sabe nadar, luchó en las aguas, clamando a Yemayá que lo salvara. Pero la diosa lo dejó que luchara sin tratar de salvarlo. En este momento crítico apareció en escena Obatalá, montado en un delfín, y suplicó a Yemayá que salvara a su hijo, que se ahogaba. Yemayá replicó :

"Alakatta oni feba orissa nigwa" (lo salvaré cuando esté a punto de ahogarse). Y aguardó hasta que Changó estaba casi ahogado antes de sacarlo del mar a la barca. Allí le dijo que eso había sido su castigo por haberse atrevido a hacer insinuaciones impropias a su madre. Changó se excusó humildemente: "Coffiéddeno Iyá mi" (no sabía que eras mi madre). La madre y el hijo se abrazaron en la embarcación y desde ese día Changó adora a Yemayá, que es la única, además de Obatalá, a quien Changó considera superior a sí mismo.
 
Se dice que el manjar predilecto de Yemayá en los güemileres son las cucarachas. Cuando uno de sus omo-orishas es poseído por la orisha, come toda cucaracha que encuentre. Por esta razón, los santeros se aseguran de que ninguno de estos insectos esté a la vista durante uno de los güemileres celebrados en honor de la orisha. Las cucarachas son también las favoritas de los otros dioses, quienes las emplean como sus mensajeras.

Muy a menudo Yemayá es empleada en los ritos de fertilidad, por las mujeres que no pueden tener hijos. También es tenida como la protectora de la feminidad, y cualquier clase de asunto que de alguna manera se refiera a negocios de mujeres es resuelto con su ayuda.
 
ORACIÓN A YEMANYÁ
PARA PEDIRLE BIENES Y DINERO
 
Yemanyá,
Madre del Mundo,
fuerza que mantiene la creación,
señora de todos los bienes,
aliento de la vida misma.


Magnánima Madre de todas las madres,
el mar es tu símbolo,
la sal es tu marca.

Tu protección es la lactancia eterna.

Ayúdanos Madre nuestra,
provéenos con lo preciso
para nuestras necesidades diarias,
que no nos falte el dinero
para hacer frente a nuestros pagos,
alimentación, deudas, vestido...
y todo lo indispensable para vivir dignamente.

Que no falte el pan ni la vivienda digna
a nuestros hijos, a nuestra familia,
a nuestros hermanos.

Que no nos falte el trabajo
y no nos llegue la enfermedad.

Yemanya, Querida Madre,
ayúdanos con tu constancia,
sembrando en nosotros el deseo
a perseverar en el amor a nuestro
padre Olorun.

Odoiá Yemanja.

CHANGÓ ¿QUIÉN ES? REZO Y OFRENDAS

 
El más popular y pintoresco de los orishas es indudablemente Changó, el dios del fuego y el rayo, tempestuoso y apasionado.

El origen de Changó también es tema de muchas controversias, pero la mayoría de los santeros coinciden en que es hijo de Yemayá y Aganyú. Es extremadamente viril y un gran mujeriego.

CODORNIZ, TÓTEMS DE ANIMALES MEDICINA


La codorniz pertenece a la familia de las galliformes, que son las aves con un aspecto similar al de las gallinas, entre las cuales se incluyen estas, los faisanes, el urogallo, etc. De hecho, las codornices comparten en buena medida los hábitos de las gallinas.

Las codornices guardan una relación simbólica con la nutrición debido al hecho de que su carne ha sido siempre muy codiciada; pero sus enloquecidos rituales de apareamiento les han granjeado también connotaciones sexuales y de fertilidad. Quizás sea este el motivo para que, en la antigua Grecia, se las considerara un símbolo del retorno de la primavera.

 
El colín de Virginia es una especie de la familia de las codornices cuya distintiva llamada, en la que parece pronunciar su propio nombre en inglés, bobwhite, se ha relacionado con el misticismo de los nombres.
 
Es un ave que puede ayudarte a descubrir el nombre de tu alma —ese nombre que permanece contigo vida tras vida—, pues dispone del conocimiento del poder de los nombres y del proceso por el cual se imponen dichos nombres. De hecho, el saber popular dice que escuchar la llamada de la codorniz durante la semana previa o posterior al nacimiento de un niño es señal de que el nombre elegido para él es el más adecuado.

 
Las codornices se agrupan en bandadas y, cuando el ambiente es muy frío, se amontonan para darse calor unas a otras. Para ello, se disponen normalmente en un círculo cerrado en el suelo, con todas las colas juntas en el centro del círculo y las cabezas apuntando al exterior. En caso de verse sorprendidas, esta formación les permite volar en todas direcciones para confundir así al depredador.
 
La codorniz tiene una increíble habilidad para detectar el peligro, y levanta el vuelo con un explosivo aleteo, que sobresalta al depredador y le distrae, dándole así una ocasión para escapar. De ahí que la codorniz pueda enseñarte a tomar conciencia del peligro, a salir disparado en busca de seguridad cuando te sientas amenazado y, en definitiva, a no dudar ni un instante en los momentos de crisis.

ELEGGUÁ, ¿QUIÉN ES? REZO Y OFRENDAS


Todos los santeros convienen sin ninguna controversia en que después de Obatalá, el más poderoso de los orishas es el malicioso y formidable Elegguá.
 
La fuerza feroz de Changó, el talento de Oggún para la guerra, la influencia de Yemayá y de Oshun en asuntos familiares o económicos serán nulos, a menos que se haya conseguido previamente la buena voluntad de Elegguá.

DICCIONARIO DE SANTERÍA


Abikú: Un espíritu dañino que posesiona a un niño pequeño y lo enferma hasta que muere.
 
Acuelle: Bendición.
 
Afoché: Un polvo mágico preparado por el babalawo de la raíz de ñame.
 
Aganyú: Una deidad Yoruba sincretizada como San Cristóbal y se dice que es el padre de Changó.
 
Agogó: Las campanas usadas para invocar a los Orishas.
 
Ahijado: Una persona respecto a sus padrinos.
 
Ainí: Sucio, descuidado.
 
Ajá: Agua
 
Akoñrín: Cantante o llamador ceremonial de los Oríshas.
 
Akpetebí: Señora, amante de un Orisha varón.
 
Alabbgwanna: El espíritu solitario, se dice que es la mamá de Elegguá.
 
Alafia: Bendición; también uno de los títulos de Changó.

 
Alakisa: Sucio, mal oliente.
 
Alégbo: Feo.
 
Aleyo: Un no creyente o no practicante de Santería; alguien no iniciado en la religión.
 
Alforjas: Atributos de Babalú-Ayé.
 
Aloguó: Muy bueno.
 
Alogura: Fuerte, poder.
 
Aluyá: El baile favorito de Changó, que él ejecuta mientras esgrime un hacha de doble hoja en cada mano.
 
Amalá: Comida favorita de Changó, preparado con okra y harina de maíz.
 
Amarre: Sortilegio arrojado para asegurar el afecto de un amante.
 
Anafre: Lata de estaño llena de carbones encendidos que es usada como horno por los pobres en los trópicos.
 
Apotí: El trono usado por un Orisha durante la iniciación del asiento.
 
Ara: Cuerpo.
 
Arani: Feliz.
 
Aré ikú: Santeros mayores muertos.
 
Arikú baba awó: Bendiciones para ti padre santo.
 
Arón: Enfermedad.
 
Asé: Alimento.
 
Asentar: Iniciar a alguien como santero.
 
Ashé: Poder, bendición.
 
Asiento: La principal ceremonia de Santería, durante la cual una persona es iniciada como santero.
 
Asoñá: Amén.
 
Ayé: Uno de los cinco igbo, o elementos usados en el sistema de adivinación conocido como La Tabla de Ifa.
 
Ayugbona: El santero o santera que asiste a la madrina o padrino durante el asiento.

 
Babalawo: Sumo sacerdote de Santería e hijo del Orisha Orúnla.
 
Babalú-Ayé: Orisha que es patrón de los enfermos, sincretizado como San Lázaro.
 
Babaocha: Santero varón.
 
Baba-oro: Padre celestial.
 
Batá: Los tres tambores sagrados de Santería, llamados Iya, Itótele y Okónkolo.
 
Batea: Tazón de madera de Changó donde se guardan sus otanes e implementos.
 
Bilongo:Un sortilegio maligno.
 
Bohío: Choza puertorriqueña, con piso de tierra apelmazada y techo hecho de madera de frondas de palma entretejida.
 
Botánica: Almacén de géneros religiosos que proveen las necesidades de los santeros.
 
Brazalete de mazo: Brazalete ritual recibido por el santero durante el asiento.
 
Burucu: Maligno.
 
Cabio Sile: Saludo tradicional para Changó, también usado cuando el nombre del Orisha es mencionado.
 
Cambio de cabeza: Que tiene lugar cuando un Orisha transfiere su propiedad de la “cabeza” de un individuo a otro Orisha.
 
Canastillero: Donde el santero guarda las soperas con los otanes e implememos de los Orishas.
 
Candomblé: Versión brasilera de Santería, también conocida como santuario.
 
Caracoles: Usados por el santero para adivinar el futuro.
 
Cascarilla: Cáscara de huevo en polvo usado por los santeros como elemento de purificación, también conocido como efún.
 
Changó: Patrón del fuego, trueno y relámpago, quien trae victoria sobre los enemigos y todas las dificultades, sincretizado como Santa Bárbara.
 
Cheketé: Bebida preparada para los Orishas con naranjas.
 
Collar de mazo: Uno de varios collares de cuentas pesados que el santero usa durante la iniciación.
 
Collares: Elekes, la primera iniciación de Santería.
 
Coquitos: Medias cortezas de coco, pulidas a un brillo de alto caoba y usado para beber café en los trópicos.
 
Corojo: Una semilla amarilla usada para propósitos rituales.
Cosi: Desterrar, echar.
 
Concha de cauri: La concha marina usada por el santero para adivinar el futuro.
 
Cundiamor: Hierba sagrada para Babalú-Ayé y usada para curar diabetes.
 
Daque: Silencio.
 
Daradara: Fuerte.
 
Derecho: Pago ritual para los Orishas.
 
Despojo: Purificación ritual.
 
Día del medio: El día después de la iniciación, cuando los no iniciados pueden rendir sus respetos al yaguó.
 
Didún: Dulce.
 
Dilloggún: Sistema de adivinación por caracoles.
 
Ebbó: Sortilegio mágico, ritual de purificación, cualquier número de rituales hechos para purificación o protección para ocasionar un cambio deseado para la vida de un individuo.
 
Ebbó de entrada: Un ebbó dirigido a purificar al iniciado antes del asiento.

 
Eburegua aimó: Extremadamente sucio, vergonzoso.
 
Efún: Cascarilla o cáscara de huevo en polvo.
 
Eggó: El monte.
 
Eledá: Angel guardián de un individuo.
 
Elegguá: El mensajero de los Orishas y guardián de las puertas; sin él nada puede ser logrado; es sincretizado como San Antonio y como el niño Santo de Praga.
 
Elekes: Los collares rituales de Santería.
 
Ellifé: Una de las cinco posesiones del coco durante el sistema de adivinación del coco.
 
Eluke: Un abanico hecho de plumas usado para refrescar a los Orishas cuando se agitan.
 
Eri aworan: Uno de los cinco igbo o elementos usados en la Tabla de Ifá.
 
Erú teché: Semilla especial usada durante la preparación del asiento.
 
Escoba amarga: Planta usada en los baños de purificación y para alejar a los abikú; es conocida botánicamente como parternium hysterophorus.
 
Eshú: Los veintiún aspectos de Elegguá; hay veintiún Eshús.
 
Espíritu solitario: Alabbgwanna, se dice que es la madre de Elegguá.
 
Estera: Usada por los santeros para rendir sus respetos a los Orishas.
 
Ewe: Plantas, yerbas.
 
Ewe ayó: Uno de los cinco igbo usados en el sistema de adivinación conocido como la Tabla de Ifá.
 
Fibú: Algo malo.
 
Fiesta de santo: Fiesta especial en honor de los Orishas.
 
Flamboyán: Poinciana real, árbol nacional de Puerto Rico.
 
Florecita: Palabra española que significa flor pequeña.
 
Foribale: Genuflexión hecha a un Orisha o a un santero más viejo.
 
Fundamento: Los cinco collares o elekes; también el ingrediente secreto de cualquiera de las iniciaciones.
 
Güemilere: Una fiesta para los Orishas o santos.
 
Guerreros: (Elegguá, Oggún, Ochosi y Osun), una de las más importantes iniciaciones de Santería.
 
Hacer el santo (asentar): Ser iniciado como santero.
 
Hekua: Bendiciones.
 
Ibeyi: Gemelos celestiales.
 
Ide de Orúnla: Brazalete sagrado para el Orisha Orúnla, preparado por el babalawo y dado a un individuo durante una iniciación especial para adquirir la ayuda y protección del Orisha.
 
Ifá: Otro nombre de Orúnla, el dueño de la Tabla de Ifá.
 
Ife: La ciudad legendaria de donde vienen los Orishas al sur de Nigeria.
 
Ifé: Amor.
 
Igbo: Los cinco elementos que comprende la Tabla de Ifá.
 
Igbdu: Santuario donde tiene lugar la iniciación.
 
Igbón: Santeros mayores muertos.
 
Ikú: Todos los muertos; muerte.
 
Ilé: Hogar.
 
Ilé Olofi: La casa de Dios.
 
Ilé-Orisha: La casa de un Orisha, que significa usualmente casa de un santero.
 
Inafa: Collar de iniciación, o collar de mazo.
 
Inle: Patrón de la medicina, sincretizado como San Rafael.
 
Iré: Buena suerte.
 
Irolé: Día.
 
Irora: Pesar.
 
Itá: Todas las predicciones hechas por el babalawo y los santeros para el iniciado, o yaguó, después del asiento.
 
Itagua: Una de las posiciones del coco en el sistema de adivinación del coco.
 
Italero: Santero que se especializa en la lectura de los caracoles y que msti-oye a otros santeros en este arte.
 
Itótele: Uno de los tambores sagrados de Santería.
 
Itutu: Ceremonia dirigida en la muerte de un olocha.
 
Iya: Madre; también uno de los tambores sagrados de Santería.
 
Iyalocha: Santera.
 
Iyá-oro: Madre celestial.
 
Jíbaro: Campesino puertorriqueño.
 
Jícara: Calabaza hueca, cortada en la mitad y usada como recipiente de beber.
 
Jutía: Zarigüeya, ingrediente mágico de muchos sortilegios y rituales y alimento favorito de Elegguá.
 
Karioriocha: Nombre africano del asiento.
 
Lalafia: Bueno, feliz.
 
Letra: Mensaje del coco o los caracoles.
 
Libreta: Donde los santeros anotan todos sus secretos y los detalles del asiento.
 
Lucumí: Nombre cubano de los yorubas.
 
Macumba: Versión brasilera de Santería.
 
Madrina: La profesora o instructora del iniciado en los misterios de los Orishas.
 
Mai de prenda: Palera, mujer iniciada en el culto del palo.
 
Majá: Serpiente tropical.
 
Mamalocha: Santera.
 
Manigüa: Palabra cubana para el bosque.
 
Manilla: Brazalete especial sagrado para una Orisha.
 
Máscaras: Usadas el día de los inocentes en Puerto Rico.
 
Matanza: El ritual de sacrificio de los animales durante el asiento.
 
Medio asiento: Medio iniciación usualmente dirigida para un niño nonato sobre el abdomen de su madre.
 
Melao de caña: Melaza.
 
Modopué: Gracias.
 
Moyubar: Saludar a los muertos o a los Orishas, pidiéndoles su bendición.
 
Mundele: Persona blanca.
 
Negreros: Comerciantes de esclavos.
 
Nganga: Prenda, o calderón, donde el palero guarda sus secretos.
 
Noúmeno (pl. noúmenos): Algo intangible, incognoscible por los sentidos pero concebible por la razón.
 
Oba kosso: Uno de los títulos de Changó.
 
Obatalá: El padre de los Orishas, patrón de paz y pureza, sincretizado como Nuestra Señora de la Merced.
 
Obba: Esposa de Changó y patrona del hogar.
 
Obi: El coco, quien en un tiempo fue también un Orisha pero cayó en desgracia a causa de su pecado de orgullo.
 
Obi güi güi: Coco seco.
 
Obí kolá: Una de las semillas usadas en la preparación del asiento.
 
Obini: Chica, mujer, hembra.
 
Ocana sode: Una de las posiciones del coco en la adivinación del coco.
 
Ocha: Orisha, santo.
 
Ochí: Horrible.
 
Ochosi: Patrón de los cazadores, uno de los Guerreros, sincretizado como San Norberto.
 
Ochu: Luna.
 
Ochumare: Arco iris.
 
Odduarás: Piedras de chispa usadas por Changó en algunos sortilegios.
 
Oddudúa: Esposa de Obatalá, dada a él por Olofi.
 
Oggún: Patrón de los metales y toda la gente trabajadora, sincretizado como San Pedro.
 
Okónkola: Uno de los tambores sagrados y la base sobre la cual Itótele e Iyá se hablan el uno al otro.
 
Okuelé: Los ocho medallones unidos por una cadena que el babalawo usa para adivinar el futuro.
 
Olocha: Santero o santera.
 
Olocun: Aspecto de Yemayá, se dice que vive en las profundidades del océano.
 
Olodumare: Dios el creador del universo.
 
Olofi: Dios como creador de la humanidad y la fuente de los Orishas.
 
Olorún: Otro nombre para Dios.
 
Omiero: El líquido sagrado preparado con un mínimo de veintiuna y un máximo de 101 hierbas para cualquiera de las principales iniciaciones de Santería.
 
Omo: Hijo.
 
Omo-Changó: Hijo de Changó.
 
Omodere: Niños.
 
Omo-mi: Mí hijo.
 
Omo-Orisha: El hijo de un Orisha, o santero.
 
Oñí: Miel, atributo de Oshún.
 
Ordún: Cualquiera de los patrones de los caracoles.
 
Oriaté: Maestro de ceremonias y lector experto de los caracoles.
 
Orisha: Santo, una de las deidades del panteón Yoruba.
 
Orisha-oko: Patrón de agricultura, sincretizado como San Isidro Labrador.
 
Oro: Cielo, también música de tambor tocada a Olorún-Olofi.
 
Orobó: Buena suerte.
 
Ororó: Malo, maligno.
 
Oru: Sol.
 
Orúnla: Adivinador principal del panteón Yoruba, conocido también como Ifá y Orúnmila; el patrón de los babalawos.
 
Orúnmila: Otro nombre de Orúnla.
 
Osain: Dueño del monte y todo ewe; tiene sólo un ojo, una pierna y un brazo, el resultado de una batalla con Orúnla.
 
Oshún: La hermosa Venus del panteón Yoruba, patrona de amor, matrimonio y oro; ella es una de las akpetebís favoritas de Changó y es sincretizada como nuestra señora de la Caridad del Cobre, santa patrona de Cuba.
 
Osun: Uno de los Orishas, que siempre está con Elegguá y previene a los santeros cuando el peligro esta cerca.
 
Osún: Comida de funeral ofrecida a un santero muerto.
 
Ota: Uno de los cinco igbo usados en la adivinación de los caracoles.
 
Otá: Enemigo.
 
Otanes: Las piedras planas y suaves que representan a los Orishas.
 
Otutu: Frío.
 
Oyá: Patrona del cementerio y dueña de la llama; ella es una de las favoritas de Changó y es sincretizada como Santa Teresa y Nuestra Señora de la Candelaria.
 
Oyekun: Uno de los patrones en el sistema de adivinación del coco.
 
Padrino: El profesor e instructor del iniciado y el que dirige el asiento.
 
Pai de prenda: Palero, hombre que ha sido iniciado en el culto del palo.
 
Palero: Individuo iniciado en los misterios del culto de palo.
 
Palo: Culto africano basado en las creencias y prácticas mágicas de la tribu de Bantus, también conocidos como congos; hay dos caminos en el palo, palo monte y palo mayombe.
 
Papá Dios: Dios el padre.
 
Parada: Una de las partes importantes del asiento, cuando el santo u Orisha es coronado en la cabeza del iniciado.
 
Paraldo: Ebbó o sortilegio.
 
Patakí: Leyenda de los Orishas.
 
Pava: El gran sombrero de paja usado por el jíbaro puertorriqueño.
 
Pilón: La butaca donde el iniciado se sienta durante el asiento.
 
Plaza: Ofrenda de frutas y manjares tropicales para un Orisha.
 
Prenda: La nganga o calderón, donde el palero guarda sus secretos.
 
Prendición: Parte del asiento cuando el collar de mazo es deslizado por sorpresa alrededor del cuello de un iniciado.
 
Puerta: El cortador de caña principal en una cuadrilla de cortadores de caña.
 
Rayado: Alguien que ha sido “cortado” en Palo, cuando el iniciado recibe los cortes tribales de los Bantus en ciertas partes de su cuerpo.
 
Rayar: Ser “cortado” en palo.
 
Registro: Lectura con los caracoles, las cáscaras de coco, o el okuelé.
 
Rogación de cabeza: Purificación ritual de la cabeza del individuo, hecho con coco rayado, cascarilla, y manteca de cacao, entre otros ingredientes.
 
Santería: Culto latinoamericano basado en las religiones y prácticas mágicas de los Yorubas; la palabra significa adoración de los santos y acertadamente describe la práctica de religiones de la adoración de los Orishas, sincretizado como Santos Católicos.
 
Santero: Iniciado y practicante de Santería.
 
Santero mayor: Mayor entre los santeros.
 
Santo: Orisha Yoruba, sincretizado como Santo católico.
 
Santuario: Versión brasileña de Santería.
 
Setí: Pez diminuto, nativo de Puerto Rico, usado para preparar un plato tropical conocido como empanadas de setí.
 
Sopera: Usada para albergar los otanes.
 
Sureye: Invocación ceremonial a los Orishas.
 
Tabla de Ifá: Principal sistema de adivinación de Santería.
 
Talaca: Pobre.
 
Tambor: También una fiesta especial dedicada a un Orisha cuando los batá son tocados en honor de ese Orisha.
 
Toque de santo: Tambor.
 
Unsará: Desaparecer.
 
Yaguó: El iniciado durante y después del asiento.
 
Yemayá: Patrona de los mares de la maternidad; madre de catorce de los más importantes Orishas, incluyendo a Changó, sincretizada como Nuestra Señora de Regla.
 
Yerbero: Experto en yerbas.
 
Yeza: Marcas tribales del Yoruba.
 
Yoruba: Tribu nigeriana cuyos mitos y ritos son la base de Santería.
 

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