EL MAL DE OJO EN LA SANTERÍA


La creencia en el mal de ojo, tan extendida por todo el mundo, es una de las más poderosas en la santería.
 
El santero piensa que una persona puede hacer mal de ojo sin saberlo. Tal individuo siente generalmente envidia o admiración por alguien que es muy hermoso, lleno de talento o afortunado.
 
Esta envidia o admiración fluye de los ojos en forma de flechas envenenadas de mal, que enferman y algunas veces matan a la persona así hechizada.
 


La persona víctima del mal de ojo perderá con rapidez la cualidad por la que era envidiada o admirada.
 
A los niños siempre se les protege de los peligros de este mal mediante una minúscula mano de azabache y un trozo de coral, que de ordinario se llevan en un brazalete de oro. También es muy común el empleo de un pequeño ojo de vidrio que se lleva prendido al pecho.

Los fenómenos asociados con el mal de ojo han sido sujetos a experimentos interesantes en varios institutos y universidades en Inglaterra y en Estados Unidos (NASA también está emprendiendo estudios sobre telepatía y percepción extrasensorial).
 
Se ha hallado que algunas personas generan inconscientemente más energía mental que otras. Esta "carga" mental adicional no puede controlarla el individuo que la genera, y puede ser positiva o negativa, igual que una corriente eléctrica.
 
Las vibraciones mentales así generadas pueden afectar a otras personas, algunas veces con efectos nocivos e incluso destructores.
 
 

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