AVESTRUZ, TÓTEMS DE ANIMALES MEDICINA


Si tienes la sensación de estar cayendo en la extravagancia y la frivolidad, si tus amigos y otras personas te acusan de que no tienes los pies en el suelo, entonces quizás te convenga trabajar con la medicina del avestruz; pues el avestruz es el ave más grande, pero, a diferencia de la mayoría de las aves, no puede volar..., y esto resulta muy revelador.
 
Recuerda que volar tiene que ver con la apertura a una sabiduría superior, y que las aves son un símbolo de conexión con las esferas más etéreas de la vida y con el conocimiento más elevado. Pues bien, un ave que no pueda volar sí que puede, no obstante, conectarnos de todos modos con estas mismas energías, al tiempo que nos ayuda a utilizarlas dentro del mundo físico.

 
Por tanto, el avestruz es un ave mediante la cual podemos adquirir conocimientos más elevados del reino mental etéreo, pero con el objetivo de aplicarlos en el mundo práctico.
 
El avestruz puede, así pues, ayudarnos a conectar con esos reinos e impedir que nos perdamos en ellos, hecho que se refleja en su altura y en la longitud de sus patas y cuello, por lo que convendría explorar también el simbolismo del cuello y de las patas. 
 
El avestruz es muy rápido en tierra, y tiene unos «pies» muy potentes; de hecho, su mejor defensa se basa en las patadas, que pueden ser mortales. Por otra parte, simbólicamente, los pies son los que nos mantienen conectados a la tierra, hecho que se refleja en la idea de «tener los pies en el suelo»; de modo que, si un avestruz se te aparece como tótem, formúlate las preguntas pertinentes:
 
¿Acaso no tienes los pies en el suelo? ¿Temes utilizar tus conocimientos y salir volando hacia nuevas alturas y esferas? ¿Estás utilizando tus conocimientos para avanzar? ¿No estás empleando tus conocimientos? ¿Te estás haciendo demasiado extravagante, o percibes demasiada extravagancia en las personas a tu alrededor?
 
Hay una antigua y falsa leyenda que dice que, cuando el avestruz se asusta, entierra la cabeza en la arena y se niega a ver o a reconocer lo que está sucediendo. Pero esto, sencillamente, no es cierto. El avestruz no entierra ni esconde la cabeza; lo único que hace es bajar la cabeza en un gesto automático de protección, puesto que, debido a su gran altura, con ello consigue hacerse menos visible. Así que, si un avestruz asume esta postura contigo, quizás debieras considerar la posibilidad de protegerte más o de tener una menor visibilidad; es decir, asegúrate de que no te encuentras en una posición vulnerable.


En África, suele verse a los avestruces entre las cebras y los antílopes, pues estos animales levantan insectos y otros nutrientes del suelo que el avestruz aprovecha; y, por otra parte, se avisan mutuamente de la presencia de depredadores. Por tanto, si tienes a un avestruz como tótem, convendrá que estudies también a la cebra y al antílope, porque son animales que van frecuentemente con el avestruz.
 
El avestruz tiene un voraz apetito —lo cual indica un apetito de mayores conocimientos—, y a veces se traga piedras para facilitar la digestión. Esto es muy significativo, pues cualquier tótem que haga esto estará indicando que necesitas asimilar conocimiento antes de actuar en consecuencia. Es decir, el conocimiento debe ser digerido y asimilado, o corres el peligro de precipitarte y utilizarlo inadecuadamente.
 
En conclusión, el avestruz es un ave que puede ayudarnos a asimilar nuevos conocimientos y a permanecer con los pies en el suelo mientras los asimilamos.

 
 
 
 

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