ORACIÓN CHAMÁNICA DEL ÁRBOL PROTECTOR



"Abuelo, Gran Espíritu,
una vez más me ves en la tierra
y me inclino para honrarte con mi plegaria.
 
Tú viviste el primero,
eres más ancestral de lo que necesitas,
más viejo que toda oración.
 
Todas las cosas te pertenecen:
todos los animales que tienen dos patas,
todos los que tenemos cuatro patas,
las alas que vuelan en el aire
y todas las cosas verdes que viven.
 
Ustedes, mis ancestros,
dispusieron los poderes
de los cuatro cuartos de la tierra
para que se crucen entre sí.
 
Me han hecho cruzar el buen camino
y el camino de las dificultades,
y donde se cruzan, el lugar es santo.
 
Día tras día, para siempre,
para siempre, es la vida de las cosas,
pues aunque cambia la forma
la esencia permanece por siempre.

En el centro del aro sagrado
han dicho que debería estar
para hacer que el árbol florezca.

Con lágrimas corriendo por mi rostro,
Oh gran espíritu, mis abuelos,
con los ojos empañados,
debo decir que
el árbol nunca ha florecido.

Aquí estoy, y el árbol está seco.
De nuevo, recuerdo la gran visión que me diste,
tierra devastada, árboles secos,
puede ser que alguna pequeña raíz del árbol sagrado
aún se mantenga viva.

¡Aliméntalo, entonces,
para que dé hojas y florezca
y se llene de pájaros cantores!

Escúchame, para que la gente
pueda encontrar una vez más el buen camino
y el árbol protector florezca de nuevo".
 


 

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