SAN JUAN BAUTISTA, ORACIÓN PARA HACER UN RUEGO DESESPERADO


Haz tu petición a San Juan Bautista con mucha fe en que el responderá y te ayudará ya que es un santo muy importante en el Nuevo Testamento, pues él fue el precursor de Jesús, anunció su venida y la salvación que el Mesías traería para todos.
 
ORACIÓN
 
Antes que fuisteis nacido,
ya fuisteis santificado,
pues ya fuisteis visitado
por la que es Madre de Cristo.


Él te hizo su precursor
como un profeta enviado,
haz que nuestro ruego, san Juan,
sea por Dios, escuchado

Sagrado precursor de Cristo,
que santificado en el vientre
de vuestra santa madre,
fuiste la admiración del mundo
en el ejercicio de las virtudes
y en los privilegios con que te enriqueció Dios.

Haz que nuestro ruego, san Juan,
sea por Dios, escuchado.

Ángel en la castidad,
apóstol en el celo y predicación,
y mártir en la constancia
por reprender al incestuoso Herodes.

Haz que nuestro ruego, san Juan,
sea por Dios, escuchado.
 
Ofrecisteis la cabeza al cuchillo,
y en las luces sobrenaturales
de que te dotó el cielo;
gran Profeta del que llegó
a decir el mismo Cristo:

"Entre los nacidos de las mujeres
ninguno mayor que Juan Bautista".

Suplica al Señor que me conceda
esto que hoy desesperadamente preciso:

(hacer la petición).

Haz que nuestro ruego, san Juan,
sea por Dios, escuchado.

Ruego también al Señor,
que por tu penitencia me haga mortificado,
por tu soledad, recogido,
por tu silencio, callado,
casto por tu virginidad,
espiritual por tu contemplación,
e invencible a mis pasiones por la victoria
que tu alcanzaste de tus enemigos,
para que logre verte en la patria eterna.

Haz que nuestro ruego, san Juan,
sea por Dios, escuchado

Amén.

Rezar tres Padre Nuestros y tres Glorias.

San Juan Bautista nació milagrosamente en Ain Karim, ciudad israelí que está a 6 km del centro de Jerusalén.
 
Su padre era un sacerdote del templo de Jerusalén llamado Zacarías. Su madre era Santa Isabel, que era prima de María la madre de Jesús.
 
San Bautista fue consagrado a Dios desde el vientre materno.

 
En su misión de adulto, predicó la conversión y el arrepentimiento de los pecados manifestados a través del bautismo. Juan bautizaba al pueblo. De ahí el nombre Juan Bautista, es decir, Juan, el que bautiza.

Juan Bautista era la voz que gritaba en el desierto y anunciaba la llegada del Salvador. Él es también el último de los profetas. Después de él, no hubo más profetas en Israel.

La madre de Juan Bautista, Santa Isabel, era anciana y nunca había quedado embarazada. Todos la tenían como estéril. Pero entonces el ángel Gabriel se le apareció cuando pagó su servicio sacerdotal en el templo, y anunció que Isabel tendría un hijo y que esto debería llamarse Juan. Zacarías no creyó y se quedó sin habla. Poco tiempo después, Isabel se quedó embarazada como el Ángel había dicho.
 

 

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