LINCE CANADIENSE, TÓTEMS DE ANIMALES MEDICINA

 
Gran parte de la información relativa al lince rojo se aplica también al lince canadiense, dado que ambos animales son muy similares; ambos tiene la cola roma, mechones de pelo en las orejas y tienen una especie de gorguera facial.
 
El lince canadiense es fornido y musculoso, de patas largas y grandes zarpas peludas, con las cuales se aísla del frío durante el invierno. Y, a diferencia del lince rojo, se distribuye en regiones más septentrionales y no es tan abundante en América del Norte; de ahí que quienquiera que tenga al lince canadiense como tótem debería estudiar también el significado de la dirección norte.

 
La gorguera facial le da a este lince una apariencia aristocrática y, aunque todavía es abundante en Alaska y Canadá, está comenzando a recluirse en las zonas más septentrionales del país. Sin embargo, es un animal que se desenvuelve muy bien en la nieve, entre otras cosas porque tiene las plantas de las patas más anchas que las de su pariente, el lince rojo.
 
Las crías del lince canadiense nacen con el iris de los ojos azules, aunque al cabo de dos meses adoptan el tono amarillo de la madre. El azul apunta a las amplias extensiones del cielo, que le está abierto a este lince desde el nacimiento, en tanto que la transición al amarillo nos estaría indicando que el lince es capaz de extraer conocimiento de los cielos.
 
La madre es la que enseña a cazar a las crías, para lo cual dedica todo el verano y el otoño, pues necesitarán de toda su destreza en la caza hacia finales del invierno, cuando la familia se deshaga y cada lince tome su propio camino; es decir, cuando cada uno inicie su propia vida en búsqueda del conocimiento.
 
La principal presa del lince es la liebre americana, a la cual persigue con facilidad en la nieve gracias a las anchas plantas de las garras, que impiden que se hunda. También se alimenta de roedores más pequeños, pero la liebre americana es el componente principal de su dieta, por lo que convendrá que la estudies también.
 
«El destino del lince está tan estrechamente unido al de la liebre... que, cuando la población de liebres disminuye abruptamente, cosa que ocurre regularmente cada once años, también disminuye la población de linces». Este ciclo de 11 años tiene un profundo simbolismo, ya que, desde un punto de vista metafísico, el 11 es un número maestro, asociado con la inspiración, la revelación, el misticismo y las enseñanzas ocultas.
 
Por otra parte, el hecho de que este lince sea de color gris añade otro significado, pues el gris simboliza las nubes que ocultan la sabiduría antigua, que separan lo visible de lo invisible. Por tanto, el lince canadiense es el animal cuyos poderes nos capacitan para ir y venir entre ambos mundos, y para obtener conocimientos y secretos desde más allá de las nubes.
 
El lince ha tenido vínculos con la mitología y con los grupos ocultistas a lo largo de toda la historia, conexiones que pueden ofrecer pistas sobre vidas pasadas.

 
En las tradiciones escandinavas, el lince era sagrado para Freyja, y se le representó en muchas ocasiones tirando de su carro. Los griegos creían que el lince podía ver a través de los objetos sólidos y, de hecho, su nombre proviene de Linceo, un personaje de la mitología que era capaz de hacer esto.
 
En 1603, un grupo de eruditos italianos fundó la Academia Linceana, consagrada a la búsqueda de la verdad y al combate contra la superstición. Galileo fue uno de sus miembros, y su símbolo era un lince destrozando a Cerbero con sus garras. Cerbero era el guardián del inframundo, por lo que este símbolo apunta a la conquista de la oscuridad y el sufrimiento a través del conocimiento.
 
Se dice del lince que tiene una visión sobrenatural, al punto que se le atribuye la capacidad para discernir el error, la falsedad, los secretos y todo cuanto se halla oculto. De modo que si un lince ha aparecido en tu vida, estate atento a todo cuanto pueda haber oculto, y confía en tus instintos a la hora de decidir si crees o no crees a los demás, pues es muy probable que lo que imaginas se ajuste más a la realidad de lo que tú crees. Por extraño e irracional que te parezca, es muy probable que tenga mucho de verdad.
 
Por otra parte, el lince te puede dar a conocer el funcionamiento interno de los demás; de hecho, Jamie Sams y David Carson dicen de esto que es un tipo especial de clarividencia en la cual puedes ver lo que la gente oculta, no solo de los demás, sino también lo que se oculta a sí misma, sean miedos, actos o incluso capacidades.
 
Las personas con el lince como tótem deberían ser muy cuidadosas en no traicionar la confianza de los demás, pues todo cuanto se dice de palabra puede distorsionarse o terminar siendo de dominio público, por lo que conviene elegir con mucho cuidado lo que se dice y a quién se le dice. En tu caso, tu lema debería ser «la fuerza a través del silencio», pues traicionar la confianza de alguien puede tener graves consecuencias.
 
Si el lince ha aparecido en tu vida, te vas a encontrar súbitamente con amigos o familiares que querrán compartir contigo sus secretos, depositando en ti toda su confianza; y descubrirás «casualmente» cosas de otras personas, algunas de las cuales quizás hubieras preferido no haber sabido. Pero no tienes que hacer nada con ese conocimiento, sino quedarte con él y utilizarlo en tu provecho, pero ten mucho cuidado con darlo a conocer de forma inapropiada.
 
También descubrirás que algunas personas no se sienten cómodas en tu presencia, dado que de una forma u otra saben que puedes ver en su interior; de modo que, si te evitan, puedes estar casi seguro de que aquello que imaginabas es el motivo por el cual te evita.
 
Para despertar la capacidad del lince para ver en lo oculto, ponte cómodo y observa; y, mientras ves cómo se comporta la gente y lo que dice, te llegarán imágenes relacionadas con esas personas. Imagínate dentro de la otra persona, pues en muchos aspectos la medicina del lince es como la visión de rayos X y puedes ver cómo funciona todo por dentro.
 
En definitiva, aprende a entrar en el silencio y confía en las imágenes y el conocimiento que te llegan desde el silencio.
 
 

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