SAN EUSTAQUIO, ORACIÓN PARA SALIR DE MALAS RACHAS ECONÓMICAS

 
 
Incluso antes de su conversión al cristianismo, San Eustaquio cuyo nombre pagano era Placidus, realizó actos de caridad, ayudando a los pobres e indigentes. Por lo tanto, el Señor no dejará que por medio de la intercesión de tan poderoso santo, tu oración quede sin respuesta.
 
ORACIÓN
 
Glorioso San Eustaquio,
siervo de Dios y mártir.

En momentos de desesperación,
a quien dirigirse mejor que a ti,
que tantas vicisitudes viviste.


Tú, que perdiste, primero todos tus bienes,
luego viviste la separación familiar,
y más tarde por negarte a hacer
sacrificios a falsos dioses,
fuiste quemado junto
con tu esposa e hijos.

Tu sabes del sufrimiento mejor que nadie,
de la desesperación y de la angustia,
y a ti recurro, triste y abatido,
en busca de sostén y ayuda
pues yo también carezco de bienes
para sustentar a los míos.

Es grande mi desesperación,
en momentos tan sufridos,
mas por lo míos que por mí,
y necesito tu ayuda urgente.

(Exponer al Santo el problema
para recibir su ayuda)

Te suplico me procures los medios
para poder salir adelante en tan duro trance.

Abreme las puertas para encontrar ayudas,
soluciones, apoyo económico y espiritual.

Préstame tu favor, amado santo,
para poderme levantar de esta mala racha
y agradecido, darte gracias por siempre
por tu ayuda incondicional.

San Eustaquio bendito, se mi mediador,
ruega a Dios por mí,
ya que yo, hoy desolado, recurro a ti.
 
Amén

 

San Eustaquio es el segundo de los Catorce Santos Auxiliadores después de San Dionisio. Fue martirizado por el emperador Trajano en el año 118.
 
Como pagano, llamado Placidus, había sido general en el ejército imperial. Un día, mientras cazaba, vio una aparición de Cristo en la cruz, de pie, entre las astas de un ciervo. Nuestro Señor le dijo que se hiciera cristiano para alcanzar la vida eterna.

Su esposa, por separado, vio la misma visión.

Ambos, con sus dos hijos, fueron al obispo de Roma, quien los bautizó a todos.

Placidus, ahora llamado Eustaquio, fue llamado al ejército por Trajano. Sirvió en su puesto pero, después de cierta victoria, se le pidió que ofreciera incienso a los dioses en acción de gracias. Ante su negativa, él y su familia fueron arrojados a los leones.

Las bestias no les hicieron daño.

Luego lo pusieron en un horno y lo quemaron hasta la muerte junto con su esposa. Sus cuerpos, sin embargo, permanecieron intactos, y fueron enterrados por cristianos devotos.

Una iglesia fue construida más tarde en su honor. A San Eustaquio se le invoca contra los incendios y para peticiones económicas por su gran caridad.


 

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